No hablo desde la perfección. Hablo desde el proceso.
Soy Cati. Y llegué hasta aquí después de caerme varias veces.
Generadora · PAS · Escorpiana.
Acompaño a mujeres a entender cómo funciona su energía para que dejen de forzarse a ser quienes no son.
El principio —
sin vocación y sin mapa.
Nunca tuve vocación por nada. Mientras otras personas sabían perfectamente qué querían estudiar, qué querían ser, yo no tenía ni idea. Y eso me frustraba mucho.
Quise estudiar turismo. ¿Porque me gustaba? No — porque soy de Mallorca y vivimos del turismo. No entré. Elegí empresariales. ¿Porque me gustaba? Tampoco. Sencillamente no tenía ni idea de lo que quería y en esa carrera había plazas disponibles.
Spoiler: nunca terminé ninguna de las dos carreras.
Con 23 años entré en un banco y el día que me hicieron fija pensé que me había tocado la lotería.
Spoiler: no me había tocado nada.
A los 29 años, con una hija pequeña, embarazada de la segunda y con una depresión encima por no ser feliz en mi trabajo, me apunté a un ERE voluntario. En mayo de 2013 salí del banco. Fue la última vez que trabajé por cuenta ajena.
Los años de
hacer, hacer y hacer.
Decidí emprender. Y ha sido, y sigue siendo, un viaje emocionante con muchos altibajos.
He sido community manager. Tuve una agencia de comunicación con una socia donde llevábamos las redes de empresas y eventos como Marketing Rocks y Woman Rocks — lo que me permitió conocer a personas que admiraba mucho. Luego fui diseñadora web, consultora de marca personal, mentora de emprendedoras, networker e incluso creé velas de soja en mi cocina.
Durante doce años estuve haciendo. Haciendo negocios. Haciendo para los demás. Haciendo para demostrar que valía.
"En septiembre de 2019, después de mucho éxito haciendo webs, mi cuerpo dijo basta. Acabé cinco días en el hospital."
Fue mi punto de inflexión — aunque no tuve mucho tiempo para procesarlo porque vino la pandemia y la vida no esperó.
2021 —
el despertar
Después de la pandemia, en 2021, sufrí una crisis personal muy fuerte que me llevó a la depresión. No sabía quién era. No sabía qué quería. No sabía qué hacía aquí.
Pedí ayuda. Porque sola no podía.
Y ahí empezó algo que no tenía nombre todavía. Empecé por el Reiki. En un año era maestra. Luego el Péndulo Hebreo — maestra también. Registros Akáshicos, maestra también, Cristaloterapia, Barras de Access. Y en algún momento de ese proceso llegó mi primera lectura de Diseño Humano.
Fue un antes y un después.
Descubrir que soy Generadora me hizo entender por qué a veces tengo energía infinita y otros no tengo ni una pizca. Por qué no sé crear desde cero pero construyo con una fuerza enorme cuando algo me llama. Por qué tengo mil proyectos a la vez. Por qué mis decisiones no salen de la mente — salen del cuerpo.
Todo lo que yo llamaba mis defectos tenía una explicación. Y eso me quitó una culpa que llevaba años cargando sin saber que podía soltarla.
2024 —
parar de verdad.
En 2024 volví a caerme. Esta vez era distinto.
Me sentía vacía. Agotada. Perdida. Nada me ilusionaba. Tenía varios proyectos en marcha — como siempre — y paré todo. Las velas de soja, que tanto amor me habían dado, las solté definitivamente en manos de mi amiga Raquel. Paré el proyecto de marketing. Paré hasta mis ganas.
Me encerré. Empecé un proceso muy profundo de introspección. Sesiones de Reiki, coaching, constelaciones familiares. Revisé mi historia, mis límites, mis heridas.
Y descubrí algo muy claro: no quiero volver a ser esa mujer que hace cincuenta cosas a la vez para sentirse valiosa. Ni intentar encajar donde no quiero estar.
Son 12 años haciendo. Hoy solo quiero SER. Ser mamá, ser mujer, ser emprendedora — a mi manera.
Hoy estoy renaciendo.
Volviendo a mi esencia.
Soy PAS, escorpiana y Generadora.
Y como buena Generadora, nunca hago una sola cosa — y eso ya no me da miedo.
Además del Diseño Humano y las terapias energéticas, tengo otros proyectos que forman parte de mí. Dos Lunas Atelier es el que comparto con mi hija mayor — creamos piezas de decoración desde el comedor de nuestra casa. Es el proyecto que me obliga a salir del ordenador y que me recuerda que crear con las manos también es crear. Y Marketing con Cati está volviendo: estoy reconstruyendo mi lado del marketing digital, volviendo entre otras cosas al diseño web, desde un lugar mucho más honesto y más mío que la primera vez.
No hablo desde la perfección. Hablo desde el proceso — y el proceso sigue.
Algo más sobre mí
10 curiosidades
que quizás no sabías.
01
Soy hija única. Aunque siempre me he criado con mi madrina hasta que se independizó.
02
Nunca había querido tener perro en casa. Hasta que llegó Coco y me robó el corazón sin pedir permiso.
03
Soy adicta a la formación. Nunca tengo suficiente.
04
Nunca había tomado café. Hasta que me hice emprendedora. Ahora tomo dos al día.
05
Salir de marcha nunca ha sido lo mío. Prefiero planes tranquilos. Aunque conocí a mi marido en una discoteca. La vida tiene mucho humor.
06
Soy bastante independiente. Me encanta pasar tiempo sola y no tener planes es mi plan favorito.
07
Experta en acumular libros pendientes de leer. La pila crece más rápido de lo que leo.
08
Soy una friki de los oráculos. Tengo más de 20. Y no, no es suficiente.
09
Me fascina la inteligencia artificial y todo lo que puedo crear con ella a nivel de contenido.
10
Mi gran sueño siempre ha sido tener una casa grande con jardín y piscina. Y sé que algún día, en esta vida, la tendré. Manifestación modo ON.
Formación
De dónde viene
mi forma de acompañar
¿Empezamos?
Si algo de lo que has leído
resuena contigo,
estoy aquí.
Puedes reservar una lectura de Diseño Humano, una sesión de Reiki o una terapia de Péndulo Hebreo. O simplemente escribirme si tienes dudas.